Inteligencia artificial, robótica, historia y algo más.

25/10/19

Sobre OpenAI, el dedo y la luna

Hace tiempo que por este blog un servidor ha mencionado que las noticias de inteligencia artificial se venden como grandes revoluciones y éxitos sin precedentes, y que esta disciplina ahora mismo es principalmente una herramienta de marketing para las empresas. No soy el único.

En esos términos, en esta entrada me gustaría aclarar una noticia de hace unos días. Probablemente muchos hayáis visto el vídeo: se trata de un robot resolviendo un cubo de Rubik con una mano, y lo ha desarrollado OpenAI.




Sin embargo, los titulares de muchísimos medios no han estado nada acertados a la hora de apuntar al avance real de este trabajo. Sobre todo en el titular. La novedad no es aprender a resolver este artilugio. No. 


Y prueba del pequeño lío y enfado de la comunidad investigadora se ha reflejado en el artículo de The Verge, ¿Por qué un robot que resuelve un cubo de Rubik con una mano pone en guerra a la comunidad de IA?

Para empezar, la empresa autora del descubrimiento es OpenAI, la cual se ha unido al excelso club de Boston Dynamics, Google DeepMind, Tesla y otros en el lanzamiento de noticias y vídeos que intentarán dejarnos con la boca abierta.

Resolver este famoso cubo con una mano es muy difícil. Probadlo. Se os caerá varias veces seguro, o no tendréis la destreza para girar las piezas con la suficiente agilidad. La novedad no está en resolver el cubo de Rubk, sino que el robot ha aprendido a hacerlo solo. Y este es el punto clave:

Programas software de inteligencia artificial han aprendido a ganar en juegos de mesa, como AlphaGo. Hacer millones de simulaciones y partidas online es una fácil cuando tienes partes físicas (hardware) en el que probarlas.

OpenAI hacreado un modelo de simulación de la mano robótica y la ha entrenado durante el equivalente de 10.000 años en resolver el cubo de Rubik. En esas simulaciones, el robot ha girado los lados y movido los dedos con las miles de posibilidades que hay, hasta que ha aprendido a resolverlo solo. Posteriormente, los investigadores han aplicado el aprendizaje al modelo físico, y la mano robótica era capaz de resolverlo.

Pero la novedad es que, para comprobar la capacidad del robot de aprender 'tareas complejas', los investigadores hacían los siguientes cambios: le han puesto guantes de goma al robot, han cambiado el tamaño de la mano o han variado la rugosidad de las caras del cubo, entre otras lindezas.

Pensad en eso: si vosotros estáis muy acostumbrados a resolver un objeto muy reconocible y totalmente familiar (durante 10.000 años), y os lo cambian de repente, tendréis que readaptar un poco los movimientos de los dedos, y tardaréis unos segundos en haceros con él. Pues eso es lo que ha hecho este robot con cierta inteligencia.

Este experimento demuestra que los robots pueden ser capaces de aprender tareas un poco más complejas de lo que estamos acostumbrados. Es un pasito adelante más en la investigación robótica.

Tranquilos. No vamos a ver mañana a esta misma máquina de OpenAI haciendo un truco de magia con cartas. Además, en la publicación que han hecho sobre el desarrollo, revelan que al robot se le cae el juguete de la mano un 80% de las ocasiones, así que no es tan efectivo como parece en los vídeos.




Comparte:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Nos leemos:

descripción descripción descripción

Recibe las entradas por correo

En mi mesilla

Blog Archive

Licencia Creative Commons